El diseño

Puedes escoger entre un sofá fijo de dos o tres puestos, un sofá en L o un sofá cama. El sofá fijo te da libertad de ubicarlo donde quieras, jugando con la armonía del espacio, mientras el sofá en L debe ser pensado más en función de las paredes y los otros elementos de la sala, pues, al ser esquinero y más grande, ocupará mucho más protagonismo en la decoración. El sofá cama, por su parte, es ideal para quienes reciben muchas visitas de familiares y amigos que se quedan a dormir, y no cuentan con una habitación de huéspedes. Este, al hacer la función de cama y sofá al mismo tiempo, puede ser usado en apartaestudios pequeños y son bastante funcionales.

El tamaño

Básicamente depende del espacio. Si compras un sofá grande para un espacio pequeño, vas a sentir que te ahogas y que no hay por donde caminar, y si eliges uno muy pequeño para una sala grande, este no tendrá el protagonismo que seguramente quieres darle y el espacio se verá vacío.

Mide los accesos (puertas, escaleras y pasillos), antes de comprar tu mueble para que este pueda entrar de forma fácil hasta la sala. Es importante tener esto en cuenta para que no pierdas tiempo y dinero.

Sofás en tela

Los sofás de tela son hermosos: sus diseños te permiten lograr combinaciones increíbles con los otros objetos de decoración, son cómodos y perfectos para tierra fría, sin embargo, no son tan geniales si vives con niños, mascotas o si realizas muchas fiestas o reuniones en casa, ya que podrían ensuciarse muy fácil. Sin embargo, si deseas mucho un sofá en tela y los tres factores anteriores aplican en tu vida, te recomendamos optar por colores oscuros y monitorear su limpieza permanentemente.

Sofás en cuero y cuero sintetico

Otro material muy común es el cuero, preferido por muchos debido a su durabilidad y estética. Para su cuidado, te recomendamos usar productos especiales que ayudan a conservar su brillo, te sugerimos mantenerlos alejados de la luz del sol y, sobretodo, de los gatos, que adoran limar sus uñas sobre este tipo de superficies. Si quieres una opción más ecológica, puedes optar por el cuero sintético que, a diferencia del cuero, puede resistir más a la luz, pero no cuenta con una durabilidad tan prolongada como la del cuero. No obstante, al ser fabricados con materiales artificiales, su variedad en colores es mucho más amplia que la ofrecida por los sofás en cuero.